arena de sílice para césped artificial

Arena de sílice para césped artificial: para qué sirve

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Si has estado mirando presupuestos o leyendo sobre césped artificial, seguro que en algún momento te ha salido la palabra «arena de sílice» sin que nadie te explique bien si es algo imprescindible o un extra que te van a intentar colar en la factura. Es una duda razonable, porque no es lo mismo pagar por algo esencial que por un añadido que suena técnico pero que igual no te hace falta.

En ArteCésped nos preguntan por esto casi tanto como por el precio del metro cuadrado, así que vamos directos a lo que hace este material antes de meternos en si te conviene o no en tu jardín.

¿Para qué sirve la arena de sílice en el césped artificial?

La arena de sílice se reparte sobre el césped ya instalado y cumple una función muy concreta, que es la de lastrar el conjunto y mantener las fibras en su sitio. Al asentarse entre los hilos, evita que el césped se desplace con el viento o con el uso continuado, y ayuda a que la fibra se quede erguida en vez de tumbarse hacia un lado con el paso de las pisadas.

Ese mismo relleno entre las fibras deja también una base permeable por la que el agua circula sin encharcarse, así que de paso reduce la humedad acumulada y los malos olores que a veces aparecen en jardines con mascotas. Y como el césped queda más asentado, el tacto cambia notablemente al caminar descalzo, dando una sensación más firme y natural que la de un césped sin ningún tipo de relleno.

Dicho esto, que un material aporte estas ventajas no significa que sea imprescindible en todos los casos.

¿Es obligatorio echar arena de sílice al césped artificial?

No, no es obligatorio en todos los modelos. Los céspedes más densos, con hilo rizado en la base, ya mantienen bastante bien la fibra erguida por sí solos, así que la instalación puede funcionar perfectamente sin arena desde el primer día. Aun así, aunque no sea obligatoria, sí es recomendable, porque incluso en los modelos de mejor calidad aporta la estabilidad extra que comentábamos antes y alarga la vida útil del conjunto.

En jardines de Madrid con más horas de sol y uso diario, esa estabilidad extra suele notarse antes que en una terraza de uso ocasional, así que la decisión final depende más del ritmo de vida del jardín que de una norma fija que aplique igual a todos los proyectos.

¿Cuánta arena de sílice hay que echar al césped artificial?

La cantidad varía según la altura de la fibra, pero como referencia general se suele repartir entre 4 y 12 kilos por metro cuadrado. Cuanto más alta sea la fibra, más arena admite el césped sin que se note por encima, mientras que en modelos más bajos conviene echar menos cantidad para no perder la sensación natural al pisar.

Acertar con esa cifra no es solo cuestión de báscula, porque una cantidad correcta mal repartida da el mismo problema que una cantidad insuficiente.

¿Tengo que aplicarla yo mismo o lo hace el instalador?

Cuando la instalación la hace un equipo profesional, la arena se reparte con maquinaria específica pensada para eso, lo que permite una distribución uniforme en toda la superficie sin dejar zonas más cargadas que otras. Ahí está la diferencia real frente a hacerlo a mano, porque una distribución irregular deja partes del césped más firmes que otras y con el tiempo eso se nota en el aspecto general del jardín.

Si es tu instalador quien se encarga del proceso completo, desde la preparación del terreno hasta el remate final, no tienes que preocuparte de calcular sacos ni de echar nada tú mismo. Que quede bien repartida el primer día tampoco significa que se quede así para siempre.

¿Hay que reponer la arena de sílice con el tiempo?

Con el uso diario, la arena puede desplazarse o compactarse en algunas zonas, sobre todo en los puntos de más tránsito. No hace falta reponerla cada año, pero sí conviene revisarla de vez en cuando y redistribuirla si notas que el césped ha perdido firmeza en alguna parte. Para el resto de cuidados del césped, como el cepillado o la limpieza habitual, puedes consultar nuestra guía completa de mantenimiento, donde entramos en detalle según el tipo de jardín.

La arena de sílice, además de fijar y drenar, tiene un par de efectos secundarios que suelen preguntarnos aparte porque no se relacionan a primera vista con un simple relleno.

¿La arena de sílice ayuda con el calor o la electricidad estática?

Sí, influye en ambos, aunque de forma secundaria a la función de lastrado que explicábamos al principio. Si lo que te preocupa es que el césped se caliente en pleno verano o que salten chispas al tocar una valla metálica cercana, aquí te explicamos con detalle cómo evitarlo.

Al final, la arena de sílice no es un extra para encarecer el presupuesto ni un adorno técnico en la ficha del producto, sino un material que, bien aplicado, hace que el césped se comporte mejor durante más años. Si tienes dudas sobre si tu proyecto la necesita o no, en ArteCésped valoramos cada caso en la visita inicial y te lo explicamos según el modelo y el uso que le vayas a dar, sin dar por hecho que todos los jardines necesitan lo mismo.

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